Archivo del Autor: juanjimenezmoreno

2.0.11

Cuando el año termina me gusta pensar en todo lo que he aprendido, en lo que he descubierto , en como han cambiado las cosas  en los últimos doce meses. En este 2011 la reflexión ha sido densa y extensa,  como podeis suponer. EL terremoto ha hecho que por desgracia ( o por suerte(*)) haya tenido que abandonar mi casa, sin fecha de regreso a corto plazo. La familia se resiente, ahora son tiempos de readaptaciones. El 11 de mayo ha ocupado casi todos mis pensamientos, mis quehaceres,  y ha redirigido mi vida, y me atrevo a decir que ha cambiado mi  manera de ver y vivir la vida, el dia a dia. Pero entre tanto cambio no deseado, reconozco que la aparición del pajarito azul de twitter me ha supuesto un soplo de aire fresco en mi ánimo. Twitter, retweet, hastag, followers…, son palabras nuevas incorporadas a mi vocabulario en este año. El timeline es un compañero para aprender, divertirte, conocer, y crecer en todos los ámbitos. Otra de las palabras importantes adquiridas este año, y seguramente mi preferida es  #guadalen. Por todo lo que significa, que en estos tiempos haya gente todavía capaz de juntarse para conocerse, intercambiar inquietudes, aportar conocimiento, sin otra contraprestación que la de compartir unas risas, unos buenos ratos. “Desvirtualizarnos”, “ Mundo 2.0” son conceptos que no todo el mundo está dispuesto a asumir, ni siquiera comprender. Y ahí está este grupo con ganas de aprender, de ver la vida con otra perspectiva, de comunicarse mas allá de lo que, posiblemente, hubiéramos imaginado. Asi que, si, de  este año que recién termina, me quedo con #guadalen, con twitter, con lo que me aporta el 2.0, y con el siguiente cuento, que les aproveche.

(*) Cuenta la leyenda que en un apartado pueblo, vivía un labrador, que un dia perdió el caballo que utilizaba para las tareas rurales y que aparentemente, se había escapado hacia las montañas. Los vecinos, cuando se enteraron, lo fueron a ver.

–          ¡que mala suerte! – decían…

Y el viejo labrador respondia:

–          Mala suerte, buena suerte, quien sabe…

A los pocos días volvió el caballo y con él venían varios más. Los vecinos , entonces admirados, decian:

–          ¡ Caramba! Que buena suerte! Y el labrador repetía:

–          Mala suerte, buena suerte, quien sabe…

A los pocos días el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos, cayó al suelo y se fracturó la pierna. Otra vez los vecinos lo visitaron y al ver al joven postrado en cama , decían:

–          ¡ Que mala suerte! Sin embargo, el labrador volvia a repetir:

–          Mala suerte, buena suerte, quien  sabe…

Al dia siguiente llegó el ejercito y se llevó a cuantos jóvenes estaban en condiciones de combatir. Dejaron , no obstante, al hijo del labrador, que estaba inmovilizado. El labrador, entonces mientras veía alejarse a los soldados, reflexionaba en voz alta:

–          Mala suerte, buena suerte, quien sabe….

Juan Miguel Jimenez Moreno

Economista del Grupo Best House.

Inmobiliaria y Administracion de Fincas.